Loading Posts...

Cocineros mexicanos y el ¡rating maldito!

Cocineros mexicanos tv azteca
Cocineros mexicanos se transformó. ¿Te gustan los cambios que se dieron?
6 minutos de lectura

Cocineros mexicanos es ejemplo de cómo echar a perder algo que era bueno y olía a éxito.

Unas tortitas de amaranto y lasagna de calabaza y zanahoria, es lo que rescato de este programa. Mi mamá veía (oía, porque realmente no se sienta a ver la TV como Dios manda) Cocineros mexicanos cuando los chefs Ingrid Ramos y Antonio de Livier, los prepararon. Y como a ella esto de la cocinada se le da, al día siguiente los teníamos en la mesa. No sé si los de ellos sabían tan ricos como los que yo probé. Lo dudo. Aquí, el plus es el sazón oaxaqueño heredado de mi abuela.

Eso era lo rico, lo bonito que tenía este magazine de cocina. Que era un espacio en donde la cocina se disfrutaba. Desde su estreno en Azteca 7, en octubre del 2016, se fue gando un lugar en los hogares, como en el mío. Se convirtió en el programa perfecto para conocer y saborear la cocina mexicana.

La verdadera, la que se hace todos los días en casa, la que se huele en los mercados  y en los puestos de la esquina. Porque los chefs José Ramón Castillo, Nico Mejía y Gaby Fernández (que ya no está), además de Ingrid y Toño, cocinaban con productos que conocemos y no cuestan mucho.

 

Era un programa que se complementaba con consejos de nutriólogos, competencias entre cocineros y recorridos a los rincones más alejados del país, para conocer lo que allá se come. Todo en un ambiente de armonía, donde los conductores echaban relajo y la pasaban bien. Por tanto, tú, yo, la audiencia que los sintonizaba, se divertía al tiempo que sacaba uno que otro tip útil.

Después de unos meses el éxito llegó. El rating subió. Y valió. Así como varios programas del “nuevo” Azteca 7 fueron cancelados, a otros se les premió con el cambio para Azteca 13.

¡Éxito maldito!

Cocineros mexicanos se transformó. De ser un programa que divertía a partir de algo tan entrañable como la cocina, se volvió un show más de revista. Ahora, igual se habla de espectáculos, que se pone a los conductores/chefs a bailar y hacer “monadas”. ¿Por qué?

Cocineros mexicanos concursos

¡Noooo por favor! No era necesario, para eso en Azteca tiene a Ventaneando y a Venga la Alegría.

Y luego están los conductores. ¿Qué les pasó? ¿Se les subió la fama porque la gente ya los reconoce en la calle? Perdieron esa frescura y sencillez que reflejaban y que en un principio los caracterizó. Ahora, tratan de robar cámara cada vez que pueden, se quitan la palabra y hacen chistes de mal gusto y hasta alburean a la menor provocación. ¿Quién les dijo que eso nos gusta?

Pero los cambios no pararon en la mudanza de señal. Hace poco llegó Raquel Bigorra al programa. ¿Qué hace ahí? A esa mujer nos la quieren meter hasta en la sopa. No cocina y su participación se reduce a sonreír y realizar una que otra entrevista de 20 segundos y ya. El resto de las dos horas que dura Cocineros mexicanos está de relleno. No aporta nada a la emisión. Entonces, ¿cuál es su misión en la vida?

 

Lo repito, Cocineros mexicanos dejo de ser un programa de cocina para convertirse en una revista más, tipo Venga la alegría, eso sí, con varios espacios dedicados a la gastronomía. ¿Era necesario?

TV Azteca ha comprobado que la cocina vende. El público ama estos programas y los anunciantes más. Basta echar un vistazo a las ¿cuántas temporadas van de MasterChef México y Junior? (Por cierto, ya se viene la nueva edición de MasterChef México y seguro será un éxito televisivo y en las redes). Los ejecutivos de la televisora lo saben, entonces, ¿por qué permitir que un programa que era genial deviniera en “esto”?

Pareciera que en Azteca tener rating significa desgraciar lo logrado. En busca de más éxito, cometieron el error de modificar lo que ya que gustaba.

¿Cuánto aguantará la audiencia? ¿Los millones que ya estaban enganchados seguirán viendo Cocineros mexicanos? Dicen por ahí que el programa está por salir del aire debido a sus bajos índices de audiencia. ¿Será? Cuando el río suena…

Por lo pronto, perdieron una fiel seguidora, porque mi mamá prefiere cambiarle.

Para aplaudir, su sitio web. ¡Bravo!

Está bonito, bien hecho. Es sencillo y fácil de interactuar en él. Además de seguir la trasmisión en vivo del programa, puedes dar un recorrido a las cápsulas en las que el chef Nico se pasea por la República. O mirar que hay de nuevo en la ciudad. En pocos segundos puedes recorrer la CDMX con los videos cortos de Chilangueando ando y Placeres culposos.

También hay recetas bien explicadas y sencillas de preparar, acompañadas de enormes imágenes de cómo te deben quedar (intenta hacerlas aunque será prácticamente imposible que te queden igual porque en la vida real no hay photshop, ¡ja!).

Aquí todo es visual. Es un sitio con la frescura y facilidad que exigen los jóvenes pero con contenido útil que exigen los que disfrutan del placer de la cocina.

0
HeartHeart
0
HahaHaha
0
LoveLove
0
WowWow
0
YayYay
0
SadSad
0
PoopPoop
0
AngryAngry
Voted Thanks!

msanchez

Cuenta la leyenda que le enseñaron a escribir y a leer a los 3 años. Lo comprobable es que es adicta a hacerlo. En su familia decían que sólo le hacía caso a la televisión aunque siempre fue alérgica a los anuncios. Es Jedi amateur porque hace mucho que dejó de ser padawan.

Send this to a friend