Ingobernable, la telenovela de mi papá.

Se estrenó Ingobernable en Netflix y tenemos mucho que decir.

¿Serie? ¿Telenovela? ¿Qué es?

Ingobernable

Hace muchos años, un 5 de Junio de 1998, el mundo se detuvo con el final de Mirada de mujer. La calle estaba vacía y ningún alma se quería perder el desenlace de la telenovela que rompió los esquemas. Yo era muy pequeña y veía a escondidas cuando Plutarco Haza se echaba a Margarita Gralia en la piscina. Entendía poco y algunas veces veía mucho. No ha habido otra igual.

Esa fue la última GRAN telenovela, la que mi padre siguió capítulo a capítulo. Desde entonces, el gusto por la telenovelas había permanecido en el horario estelar de las televisoras públicas y en canales de paga para latinos; porque es muy de LATINAS.

Con la revolución que provocó Mirada de mujer, los temas han sido variados y desde todos los puntos de la sociedad. Ahí tenemos a Las Aparicio, excelente intento de Canal 28 para retratar la vida de mujeres independientes sin la necesidad de un hombre. O XY producción de Emilio Mallé disfrazado de serie por hombres, para hombres, de hombres.

Así es como dejamos de llamar telenovelas y comenzamos a buscar series. Dice mi madre: Le pusieron series para no terminar con el final de la boda y las letrotas de Fin. Aunque suena muy lógica su respuesta (al menos para mi), las series se van rapidito. Y justo eso es lo que odiaron mis padres.

Ingobernable es una serie, muy a manera de telenovela. Tiene los mismos lugares comunes, la misma intriga, el mismo tono y estilo. Sólo que el servicio de streaming nos aventó todos los capítulos de una sola vez en lugar de tenernos 3 semanas con el Jesús en la boca.

Ingobernable, la telenovela disfrazada de serie.

Para mi padre, que ahora es fan de las series y películas de narcos, impunidad, corrupción y todo aquello que intente retratar la realidad de México, le duraron poco los 15 capítulos. “¡No marchen! ¿Y ya?” fue lo que dijo cuando después de dos días terminó de verla.

No les voy a vender trama, el primer capítulo basta para saber que es una telenovela, digna representante de la mente de Don Epigmenio y con el sello inconfundible de Argos. Aunque las tomas están mejor cuidadas y las actuaciones poco exageradas, prepárense para ver al elenco de Las Aparicio en el gobierno.

Para ver Ingobernable, recomiendo tener la mente abierta . Dejar de lado que es una serie y adorarla como telenovela hará que la disfruten más. En definitiva, la trama te mantendrá al filo del asiento tratando de descubrir quién es quién y cómo la confabulación mandó, manda y seguirá mandando en nuestra televisión, aunque sea Netflix.

Personalmente, amé la participación de Maxi Iglesias y Eréndira Ibarra que siempre es un placer verlos en pantalla.

Prepárense para entrar en el México de Ingobernable.

 

Comentarios

Soy como los Ángeles Azules: de Iztapalapa para el mundo, psicóloga de closet, creo en el entrelazamiento cuántico y soy fan del Kintsukuroi.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

¿Qué opinas?